La RTO es la respuesta a este factor. En todo el mundo, millones de vehículos son inspeccionados periódica y obligatoriamente como requisito para circular. En nuestro país, la inspección está prevista en la legislación vial nacional y provincial, y se han instalado en todo el territorio centros que prestan este servicio.
Por ser la RTO una obligación establecida por ley, su incumplimiento significa incurrir en una infracción y determina que el vehículo no pueda circular por la vía pública.
Además de contribuir a la prevención y reducción de los accidentes causados por defectos del vehículo y de disminuir la contaminación ambiental, la RTO es la mejor forma de conocer de modo integral el estado real del parque automotor. Un vehículo verificado apto permite a su conductor circular con mayor confianza y tranquilidad.
